HABRÁ QUE RECONOCER que Gerardo Escamilla convirtió a Fuerza Civil en una corporación seria… se acabó la fiesta.
Las dudas sobre su nombramiento, porque venía de San Pedro, el municipio más seguro de México, pero al mismo tiempo, uno que guarda la sensación de que «se cuida solo», comenzaron a ser despejadas.
Ya no se utiliza para fines políticos, como bloquear o perseguir adversarios…
Los números en la encuesta del INEGI ayudan a entender el cambio que se dio.



OBVIO QUE FUERZA Civil tuvo en el pasado una época gloriosa, misma que Jaime Heliodoro, mal llamado Bronco, se encargó de pulverizar.
Cinco años después debo reconocer que Fuerza Civil va en ascenso.
Lo que falta es equiparla mejor, me refiero a que en vez, o más allá de helicópteros, se requieren equipos de vigilancia aérea no detectables.
Y que se impulse el trabajo coordinado con los municipios.
Ahora ya no están peleados… bien, sigue que trabajen coordinados.





















