López Obrador se aferra al mando único de MoReNa, en su carácter de Mequetrefe Supremo.
En un partido en el que la Presidente de la República tiene miedo a contrariar al Vejete Ladrón, México tiene una exigencia de grandes hombres y grandes mujeres al frente de las corrientes políticas e ideológicas.
Culpar a Claudia Sheinbaum de la sumisión que muestra y de su pobreza política es solamente un mosaico del retablo.
Porque López Obrador es fuerte políticamente a pesar de ser tan limitado en inteligencia, gracias a que la fauna política con la que convive, transita y compite, está poblada de gallinas, asnos y changuitos.
Deben, sin duda, existir zorros y uno que otro león… pero no se notan todavía.
Si la oposición quiere aprovechar la debilidad y la estupidez de López, tendría primero que deshacerse de sus propios dirigentes limitados y estúpidos… ambiciosos de billete y ajenos al sentir de la sociedad.
Antes de ir contra López y su tembeleque fortaleza, tendrán que relevar a sus ineptos generales… Ni Alito ni Romerito tienen los galones ni el respeto de las multitudes.
Son tan insignificantes que López se ríe de ellos.
Y México los sufre.





















