Y resulta que la abuchean los prianistas…
No son los hombres y mujeres que no son atendidos en el IMSS.
No son los pequeños emprendedores a quienes los extorsionan a diario.
No son los maestros a los que tumbaron la tercera parte de su pensión al cambiarles el modelo de salarios mínimos a UMA.
No son las madres buscadoras.
No son los padres de niños con cáncer quienes siguen sin encontrar medicamentos.
No son las madres a quienes cerraron las estancias infantiles.
Es que no se explica uno cómo es posible que con 3 mil pesotes por mes todavía tengan el descaro de ladrar y morder la mano de quien pone en su plato las migajas del Bienestar.
Por eso es que los abucheos, el enojo ante la descarada corrupción de los hijos del Vejete Ladrón, es mentira total.
Si todos los mexicanos están felices.
Seguramente son prianistas esos groseros que le dedican sonoros abucheos.





















