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Escases en medicamentos se deben a las compras consolidadas hechas por Gobierno de AMLO

Escases en medicamentos se deben a las compras consolidadas hechas por Gobierno de AMLO
  • Publishedagosto 12, 2026

Esas deficiencias, advierten, han provocado interrupciones en tratamientos, un gasto en el bolsillo de los pacientes y sus familiares y, en muchos casos, el deterioro de la salud de las personas, porque se ven obligadas a interrumpir sus tratamientos ante la falta de medicamentos e insumos”

 

 

México a 12 de agosto del 2026.- La escasez de medicamentos en el sector público de Salud comenzó al inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando se empezó a implementar la estrategia de compra consolidada, y hoy “sigue siendo una de las principales barreras para garantizar el derecho a la salud en nuestro país”, asegura Evelyn Guzmán, presidenta nacional del colectivo Cero Desabasto.

 

En entrevista con Proceso, informa que según datos registrados en la plataforma digital cerodesabasto.org, desde 2019 —cuando se creó el colectivo al inicio de la llamada Cuarta Transformación— hasta el 16 de julio de 2026 han recibido 12 mil 974 reportes de pacientes y organizaciones por falta de medicamentos. Tan sólo en lo que va de 2026 suman 270 reportes desde varios estados.

Dicha plataforma es un esfuerzo colectivo de varias organizaciones impulsada en su inicio por Práctica: Laboratorio para la Democracia y Nosotrxs que reúne a pacientes, familiares de pacientes, médicos, organizaciones, académicos y autoridades “para lograr el acceso efectivo a medicamentos e insumos médicos con el fin de garantizar el derecho a la salud”.

Más: datos del colectivo indican que de 2022 a 2026 el IMSS ordinario lidera el registro como la institución que más carece de medicinas, insumos y material de curación en el sistema público de salud con dos mil 11 reportes. Le sigue el IMSS Bienestar con mil 213, el ISSSTE con 432, Pemex con 23 y Sedena con 22 reportes.

Evelyn Guzmán, presidenta nacional de Cero Desabasto, enfatiza que el problema de desabasto en el país ya no puede entenderse sólo como falta de medicamentos, sino como una combinación de varios factores, entre ellos: cambios institucionales por la implementación del IMSS Bienestar, problemas en la planeación de la demanda, retrasos en los procesos de compra y adjudicación, dificultades logísticas para distribución hasta las unidades médicas y problemas de coordinación entre federación y entidades federativas.

 

Esas deficiencias, advierte, “han provocado interrupciones en tratamientos, un gasto en el bolsillo de los pacientes y sus familiares y, en muchos casos, el deterioro de la salud de las personas, porque se ven obligadas a interrumpir sus tratamientos ante la falta de medicamentos e insumos”.

Familias vulnerables gastan más en salud

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2025, cerca del 50% de los mexicanos atiende sus necesidades de salud en el sector privado, aunque tengan afiliación al IMSS, ISSSTE, Pemex o Fuerzas Armadas.

 

El porcentaje es mayor entre quienes no tienen seguridad social y que, se supone, debe atender el IMSS Bienestar: seis de cada 10 recurren a consultorios privados y compran sus medicinas en las farmacias de al lado, cuando se trata de enfermedades del primer nivel de atención, por ejemplo, infecciones respiratorias, gastrointestinales y otros padecimientos comunes.

Esa oportunidad de negocio la ha aprovechado el sector privado: en la actualidad se estima que hay más de 65 mil farmacias privadas en México, de las cuales 17 mil tienen consultorios adyacentes.

 

En julio de 2025 la organización civil México Evalúa presentó el análisis “Situación del gasto en salud de los hogares en México 2018 vs 2024”, con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 del INEGI.

Una compra consolidada es un procedimiento mediante el cual varias instituciones o dependencias unen sus requerimientos en una sola adquisición para obtener mejores condiciones de precio, calidad y entrega.

En él reveló que en ese periodo 1.11 millones de hogares recurrieron a “gastos catastróficos” en salud —los que ponen en riesgo su estabilidad financiera, pues superan el 30% de su capacidad de pago—, frente a los 436 mil 783 hogares en la misma situación en 2018.

Así, ese tipo de gasto se disparó 64.5% en seis años. Esas familias fueron arrojadas por debajo de la línea de pobreza por gastar en servicios médicos que el Estado está obligado a darles. El efecto “más severo” fue entre los hogares con menos recursos y sin acceso a seguridad social