«¡Fuera maldito!»… el gobernador de Michoacán abucheado en funeral de Carlos Manzo
Entre abucheos, gritos, maldiciones… Alfredo Ramírez Bedolla salió a toda prisa, escoltado por una docena de hombres armados, de la capilla en la que se velan los restos del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
Es el gobernador de Michoacán, el mismo al que Manzo denunció una y otra vez por su corrupción y nexos con el crimen organizado que azota a la entidad.
¡Fuera maldito!, corean algunas voces.
Otros lo siguen hasta la camioneta blindada, y mantienen el abucheo a pesar de los escoltas que pretenden cubrir con un paraguas al mandatario.