Mientras hablamos de votar o no votar por MORENA, a los artífices del modelo 4T les importa muy poco la vía institucional.
Es decir, el voto…
Por eso le quitan dinero del presupuesto al INE y a los tribunales electorales; si ya son suyos, ¿para qué comprarlos?
Los corruptos ministros de la Sala Superior siempre avalarán un triunfo de MORENA aunque los hubieran arrasado en las urnas.
Los corruptos directivos del INE, siempre impedirán el registro a candidatos o candidatas potencialmente peligrosos; siempre anularán registros… siempre impondrán medidas para favorecer a los candidatos de MORENA.
No hay camino institucional hacia una solución democrática o electoral a la dictadura morenista.
Y justo, cuando ellos cierran las vías institucionales, nace un movimiento de jóvenes a quienes no les interesa la vía institucional.
Los jóvenes que juzgan y sentencian en las redes sociales.
Los jóvenes para quienes la letra de la ley es letra muerta.
A ellos se unen ciudadanos hartos de que los caminos de la vida están llenos de trampas muy peligrosas.
Los productores de maíz… los de limón… los de plátano.
Los transportistas…
Los damnificados…
Los estudiantes cuyos compañeros quedaron sin vida tras la catástrofe.
Para ellos no hay vida institucional posible, así que no les preocupa si hay en la constitución un proceso para someterse a la Revocación de Mandato… saben que es tramposa.
Por eso es que en el gobierno de Sheinbaum por fin se preocupan por la marcha del 15 de noviembre, porque los muchachos no se inspiran en Benito Juárez o en Miguel Hidalgo… se inspiran en los manifestantes que tiraron al gobierno de Nepal mientras ondeaban banderas de una serie de monitos.
Se preocupan porque los muchachos no esperan al proceso de revocación… ellos quieren revocar ya mismo.
Los que no creen en la Justicia del Nuevo Poder Judicial, ya juzgaron… el gobierno es culpable por matar a Carlos Manzo.
Ahora quieren imponer sentencia.
Y los idiotas que cancelaron la vía de los partidos opositores para desfogar los enojos sociales, ahora sacan a su Mujer Presidente a ser manoseada en la calle para cambiar de tema.
¡Imbéciles!, diría Lili Téllez.