En el año 2005, el periódico Reforma publicó un reportaje sobre Iván Archivaldo Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, a quien señalaba una similitud con Michael Corleone, quien buscaba apartarse de las actividades criminales de su padre y del clan.
Días después, Iván Archivaldo fue detenido por la PGR acusado de lavar dinero; no duraría mucho tiempo preso por falta de pruebas.
Veinte años después, Iván Archivaldo siguió los pasos del personaje de Michael Corleone y se ha convertido en el jefe del cártel más fuerte a nivel internacional.
Nuestro especialista en temas de seguridad, Manuel Alexander Garza, señala que el joven capo cree que la organización es una gran empresa a la que puede manejar sin esconderse en la sierra, como sus antecesores.
La dirige, señala Manuel Alexander, lo mismo desde Dubai, que de París o de Roma, capitales en las que busca solidificar su imperio delictivo.
Y ante la caída de varios personajes ligados a él, nuestro especialista señala que utiliza el mismo sistema de pensiones y liquidaciones de su padre.
«Si has sido leal y útil a la organización, se te organiza la jubilación, que es entregarte a la autoridad para quedar preso dos o tres años, para luego salir con todo lo que hayas amasado y disfrutar de la vida lejos de las actividades criminales, a las que no debes volver o acabarás sin vida.
«Si como parte de la organización traicionas, o crees que puedes crear tu propio grupo, entonces se te organiza la liquidación… el finiquito, acabas ejecutado o sin vida en algún enfrentamiento «.
La manera en que opera Iván Archivaldo es tal, que ni el gobierno de López Obrador logró doblegarlo.
Hoy la familia Guzmán vive en Estados Unidos, con permiso del gobierno, mientras los hermanos y el padrino de Iván Archivaldo, son reos con categoría de testigos protegidos.