AHORA JUNTEMOS EL rompecabezas…
-Tenemos una Presidente que en medio de las broncas del Mencho, se toma la molestia de tratar el caso de una secretaria de despacho municipal… y dice: «Lo vimos en la mesa de seguridad»
-Tenemos una Fiscalía General de la República que hace lo necesario para hacerle sentir a dicha funcionaria el poder del estado… un poder que lastima.
-Tenemos a esa funcionaria experta en brincar de un color a otro, para alcanzar la rama siguiente… dejó a Miguel Ángel García y al PAN para irse con Samuel y Colosio a MC… dejó a los naranjas para irse al PRI… y ahora, empecinada en ser candidata a la Alcaldía de Monterrey por MORENA, brinca a los brazos de Adán Augusto.
-TENEMOS A UN SENADOR morenista lastimado en su honor y en su familia, con una historia de muy baja estofa…
-Tenemos indicios (que no evidencias) de que dicha funcionaria ambiciosa, participó en los ataques bajos contra Waldo Fernández, el senador lastimado.
-Tenemos la intervención clara del departamento de Estado gringo y del Boina Verde que tenemos como embajador, quienes advierten que los americanos no aceptarán que MORENA tome el gobierno de Nuevo León.
-Por lo tanto tenemos acuerdos ya casi amarrados para recomponer el mapa político de Nuevo León, acuerdos que se ponen en peligro por la ambición y acción de la susodicha funcionaria (Karina Barrón)
¿Y QUÉ OCURRE?… que a la hermosa funcionaria tienen que enseñarle que ella no está encima del sistema…
La tiene que aplacar para que permita terminar de amarrar los acuerdos entre los actores políticos.
Y aplacarla, porque andaba muy crecidita, implica golpearla duro para que pruebe el otro lado del poder.
CON TODAS ESTAS PIEZAS tenemos un caso legalmente apresurado…
Tenemos a un PRI que medio reacciona con declaraciones, nada más, aunque demasiado tarde… dos días después para respaldar a la funcionaria, para que no se note que todos están metidos en la operación «Apláquese Karina».
ASÍ PUES, LAS REJAS QUE no matan, pero aleccionan, terminarán por ablandar a Karina.
Ahora solamente me falta dilucidar si lo que Waldo hizo es un swing grande, o fue un toque de sacrificio.