Un documento con logos de la empresa Matrimar, que controla una pedrera que ha sido denunciada por secar arroyos y contaminar en la sierra de Picachos, acusa que fue cerrada en un intento de extorsión del gobierno de Samuel García.
La pedrera fue reabierta recién, luego de un amparo federal que le concedió la suspensión definitiva para reanudar operaciones.
Reproducimos el documento sobre la denuncia:
