Dice la Presidente que ella es Presidenta, porque lo que no se pronuncia no existe.
¡Mira qué profundidad de pensamiento!
El asunto es que más allá de los barberos de la oposición, los medios afines y desde luego, la constelación chaira, quien debe pronunciarse es ella.
Y pronunciarse con hechos…
Pero se pronuncia solamente en la retórica del discurso que se repite con tal insistencia, que aburre.
Trump se llevó a los ríos quen quiso.
Trump ordenó los aranceles contra los productos chinos.
Trump ordenó que se blindara la frontera.
Trump ordenó que se detuviera el flujo de petróleo a Cuba.
Pero dice la presidente que no… que nadie le ordenó hacer tales cosas.
Pero en todas ellas, la Presidente declaraba que no iban a ocurrir, pero ocurrieron.
Y como ésas, muchas más…
Siempre una declaración después de atole, siempre una explicación a destiempo.
Siempre esa maldita realidad que borra todo encendido discurso.
La señora no se pronuncia…
¿Cómo quiere que nosotros la pronunciemos