La Unión Europea se enfrenta ante una posible adhesión de Ucrania
La inminente marcha del primer ministro húngaro en funciones obliga a los líderes de la UE a enfrentarse a preguntas incómodas sobre el proceso de adhesión de Ucrania que el veto húngaro había mantenido, hasta ahora, sin respuesta.
Durante casi dos años, la ambición de Ucrania de ingresar algún día en la Unión Europea no se ha definido por sus avances, sino por su falta de ellos. El veto de Hungría, impuesto en junio de 2024 y afianzado desde entonces, ha paralizado de hecho la solicitud de adhesión de Ucrania, empujando a Kiev y Bruselas hacia vías informales para avanzar en el trabajo jurídico y técnico con la esperanza de lograr un avance.
Como resultado, Ucrania se encuentra hoy en una posición muy inusual: sobre el papel, está preparada para abrir los seis grupos de negociaciones que estructuran el proceso de adhesión pero, en la práctica, es incapaz de abrir ninguno de ellos.
La exasperación es palpable entre los funcionarios ucranianos y europeos, que creen que el veto es desproporcionado, injustificado y francamente abusivo. Ahora, tras la contundente derrota del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, en las elecciones de abril, la UE tiene la primera oportunidad creíble de salir del punto muerto y cumplir la promesa hecha a Kiev en los primeros meses de la guerra total contra Rusia.
Bruselas espera que el sucesor de Orbán, Péter Magyar, ponga fin rápidamente a la obstrucción constante y permita la apertura gradual de los clusters. El objetivo es, al menos, abrir el primero antes de las vacaciones de verano. Pero si el cambio de guardia en Budapest está llenando de esperanza y alivio a los líderes, también les está obligando a enfrentarse a las complejas y delicadas cuestiones que rodean la adhesión de Ucrania y que el veto húngaro había dejado efectivamente al margen.
Hasta ahora, el debate político se ha centrado en Orbán, su obstrucción y las posibles soluciones. Tras su marcha, la cuestión central -cómo convertir a Ucrania, un país bajo invasión, en miembro de la UE- pasa a primer plano. La nueva dinámica se puso de manifiesto durante la cumbre informal de líderes celebrada la semana pasada en Chipre. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que en principio iba a intervenir virtualmente, decidió comparecer en persona para defender los intereses de su país.