A lo largo del país, en cada entidad en la que MoReNa tenía gobierno, las constructoras amigas de López Obrador e hijos, obtuvieron contratos jugosos.
El tema no es que hicieran dinero… el tema no es que inflaran los precios…
Dirán los chairos que eso se hacía en tiempos del PRIAN.
Lo nuevo es la magnitud de los desastres que provocaron y que aún provocan.
Obras mal hechas, trenes que se descarrilan, puentes que no hacen «match» entre sus estructuras… refinerías que se incendian…
No solamente son ladrones, son idiotas.
Hasta en los robos son estúpidos, porque dejan las manitas pintadas… desde llamadas telefónicas hasta mensajes grabados.
Hasta ahora les acompaña la suerte de ser amigos y amigas del poder.





















