Ya les dimos el agua, toda la que quisieron.
Les entregamos en pedacitos una presa El Cuchillo entera, de a 200 millones una vez y de a 400 las otras.
Les regalamos nuestra Sierra de Picachos que a mordidas devora una pedrera para llevarse tajadas de nuestra tierra a las procesadoras norteamericanas.
Les vamos a dar el corazón y el agua de nuestras tierras para que practiquen el fracking y sea nuestro país el que se contamine y sufra las consecuencias de fracturar la piedra.
Les hemos dado el alma misma, con tal de no entregarles a los políticos corruptos y criminales como López Obrador.
Qué extraña concepción de la soberanía tiene nuestra Presidente.





















