¿LO NOTARÍAN? LOS PEQUEÑOS detalles en la visita de la doctora Cúcara Mácara…
A ella no le pusieron su discurso en el teleprompter, por lo que a la antigüita, debió leer de las hojitas que traía.
Eso la molestó porque regañaba al operador del video para exigirle que cambiara de lámina en varias ocasiones.
QUÉ LES CUENTO, QUE DURANTE EL evento de los notarios públicos, hubo un discurso, bueno varios…
La cosa es que el encargado de nombrar a los invitados… ¡nunca nombró a The Shadow!, alias Javier Navarro Velasco.
Y eso que el secretario general de Gobierno iba con la representación del gobernador don Pedro Bello.
Es decir, en la vieja escuela eso era un desaire, no para el representante, ¡sino para el representado!
Pero con eso de que ahora hay nueva política, uno ya no sabe.
MIENTRAS TANTO, EN CIUDAD Gótica, los que pelean por ser el negro de la película hollywoodesca, son Poncho Martínez y Juan Ignacio Burrogán.
Primero, el director de Agua y Drenaje estaba pintadito para que lo sacaran del gabinete ante sus cobros ilegales de expedientes y la mala gestión del agua.
Pero ahora Ponchito es el que acapara críticas gracias a que no sabe qué hacer y cuando dice algo la zurra espantosamente.
Pero sí, debe haber un sacrificado para sellar el pacto de amor.
Siguen las apuestas.
UN SUJETO QUE COBRABA como abogado en el Congreso del Estado hace no muchas lunas, trae enardecida a la tropa morenista en Ciudad de México… y miren que para hacer enojar a los morenacos con acciones pueblerinas de Nuevo León, hay que fregarse.
Comencemos por el principio, la historia que allá se platica es que el susodicho, quien se dice allegadísimo a la diputada Anylú Bendición, animó a varios abogados a inscribirse en el proceso de la elección que ordena la Reforma Judicial.
El bato no se midió… a unos los inscribió de jueces y a otros de magistrados, porque dice que él trae la galleta para movilizar y darles los votos necesarios para ganar.
Esto es totalmente desinteresado, porque no les pide dinero… ¡lejos de él caer en este pecado!
Él solo pide que si tienen forma, le regalen un maletín prieto, aunque sea clon… pero maletín prieto al fin.
¿Y por qué se enojan los morenos de allá?… pos porque de por sí traen el proceso lleno de periquitos, y en cuanto este asunto truene… ¡a ver cómo apagan la lumbre!
Esta novela apenas comienza.