Lula estaba seguro de que iba a ganar la Presidencia de Brasil, y la primera vuelta de la elección lo puso contra las cuerdas.
No sabe quién lo arrolló, pero tiene una idea: Fueron los gringos dice.
Asegura que los americanos intervinieron en la elección a través de mensajes claros y directos en que acusan a su gobierno de corrupto y criminal.
Lula creyó que iba a ganar, de ahí el enojo y el dolor.
En México Claudia Sheinbaum parece que ya sabe algo que no sabe el resto de los morenistas: Va a perder.
Por eso dejó que MoReNa se hiciera pedazos en la elección de sus futuros candidatos y candidatas.
Por eso permitió que en estados clave se pusiera al peor contendiente posible.
Y por eso permitió que la alianza con el PT y el Verde se fuera por el caño.
Al igual que con Lula, los mensajes directos desde el gobierno gringo es que a México le gobierna una camarilla de narcopolíticos de MoReNa.
A diferencia de Lula, Claudia coopera.
A diferencia de Clara, Lula será perseguido y encarcelado… otra vez.




















