Como el niño que hace la tarea a la medianoche del domingo…
El gobierno de Sheinbaum atrapa al Tanque… acosa al Rugrats… al Chiricuas…
Quieren que el maestro Trump les de una palmadita en la mollera en vez de un coscorrón.
La realidad es que los grandes criminales permanecen intocables.
Ninguno de esos maleantes habría progresado sin la complacencia de López Obrador.
Sin la complicidad de Adán Augusto, de Américo, de la Nahle, de Rocha, de Marina… del Pollo…
La Nomenklatura del mal.
México se infestó de criminales sanguinarios con apodos de caricatura, gracias a la libertad de quien los llamó «pueblo armado».
La amenaza de Trump deben sentirla muy real, al grado que enloquecen con capturas de criminales menores para proteger a los delincuentes mayores.




















