Aparecen en las redes sociales mensajes de personas, algunas a quienes aprecio mucho y otras a la que conozco muy poco, quienes elevan el mensaje: «Si apoyas la invasión de Estados Unidos a México, te agradeceré que salgas de mis redes sociales».
Con el debido respeto, pero habría que establecer una diferencia abismal entre una invasión y una extracción de criminales peligrosos.
Y si esos criminales son además políticos, el asunto es más interesante.
Nadie en su sano juicio aceptaría una invasión de quien fuese.
Pero resulta que ya estamos invadidos.
Estos políticos criminales han traído asesores cubanos para el control político.
Tienen a un venezolano como asesor en el área educativa.
A un españolito en ideología…
Tienen a maleantes colombianos y venezolanos en apoyo y logística de sus grupos criminales.
Para estos amigos y amigas quienes invocan la soberanía, ésta solamente se defiende para proteger a quienes han convertido a México en sede famosa de Campos de exterminio como en Teuchitlán… de extorsiones a productores como en Michoacán y Colima… escenario de asesinatos de activistas y periodistas como en Veracruz… guerras criminales como en Tamaulipas y Sinaloa.
Esa es su soberanía… por ellos y ellas rasgan sus vestiduras.
Por ellos y ellas exigen alinearse o salir de sus redes.
En lo que a mi respecta, la verdad no tengo tiempo para buscarles entre mis contactos, pero sin problema alguno que me consideren borrado…
O que me borren.