Reconoce Waldo a maestros como primera línea para cuidar a la comunidad
Afirma que el magisterio es el primero en detectar problemas que afectan a niñas, niños y jóvenes; plantea basificación, salarios justos y transparencia en la asignación de plazas.
En un evento con docentes de Guadalupe, el aspirante a la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Nuevo León, Waldo Fernández, aseguró que las maestras y maestros son clave al ser el primer vínculo entre la comunidad y las autoridades.
De acuerdo con Waldo, al consolidar el magisterio en la entidad también se fortalecería la seguridad y la prevención del delito.
“El Día de las Madres fui invitado a varios eventos escolares. En una escuela, una señora se me acercó y me dijo que en la esquina de enfrente vendían droga. Hablé con la Fiscalía General de la República, hicieron un operativo y detuvieron a tres personas”, señaló.
“Esto significa que los maestros son el primer círculo de contacto con el ciudadano. No son los alcaldes. ¿Quién se da cuenta cuando un niño se droga, anda en malos pasos o llega golpeado? El maestro o la maestra. Necesitamos generar una red integral de colaboración con ellos para cuidarlos y tener información que prevenga la delincuencia”.
Para garantizar que este vínculo funcione, Waldo explicó que es necesario dignificar las labores del personal educativo ajustando salarios conforme a la preparación de los mismos, así como garantizando el pago a los maestros jubilados.
“Tenemos licenciados en psicología en algunas escuelas recibiendo salarios como si fueran personal administrativo. Tampoco es correcto que los maestros estén pidiendo limosna a los jubilados para que se les garantice un contrato colectivo firmado años atrás”.
Waldo también señaló que todos los maestros deberían contar con base, así como el proceso de asignación de las mismas debe ser transparente.
“Bajo ninguna circunstancia, una persona tan importante en tu comunidad, como un maestro, puede estar sin base. Todos tienen que tener basificación. Y por último, sí, los procesos internos de la asignación de las plazas se tienen que hacer transparentes y públicos para evitar de alguna manera la decisión política de cada persona. La transparencia acaba con la corrupción”, agregó.