¿Y quién se va a quedar con Nuevo León?
Buena pregunta, pero la mejor es…
¿Para qué?
Con el país en llamas y una muy relativa calma, Nuevo León se convirtió en una suerte de isla, en la que solamente estás seguro en el área metropolitana.
La mancha criminal genera zonas de abandono y alto riesgo, y desde luego que esos criminales miran con hambre el riquísimo filón de la metrópoli.
Somos el objetivo…
Sí, hay que promover empresas.
Sí, hay que generar empleo y riqueza.
Sí, todo eso y más…
Pero cada aspirante, hombre o mujer, tendrá que convencerme de que es capaz de impedir la llegada de los criminales que secuestran, cobran piso, humillan y aplastan a la ciudadanía.
Quienes ya lo vivimos no debiéramos estar dispuestos a que se reedite esa película de terror.
Si aspiras a gobernar Nuevo León, convence a la ciudadanía de que sabes cómo y que vas a hacerlo.
Otra vez, como siempre…
Sin seguridad de nada sirve la riqueza.
La seguridad vuelve a ser prioritaria.