Somos México y PAZ los nuevos partidos políticos nacionales
La consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala negó los registros a las organizaciones México Tiene Vida y Que Siga la Democracia, con el argumento de que tuvieron irregularidades en afiliaciones y en sus gastos
Ciudad de México a 26 de junio del 2026.- El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) avaló la creación de Somos México y PAZ como nuevos partidos políticos nacionales, pero el grupo encabezado por la consejera presidenta Guadalupe Taddei Zavala negó los registros a las organizaciones México Tiene Vida y Que Siga la Democracia, con el argumento de que tuvieron irregularidades en afiliaciones y en sus gastos.
Apenas ayer, la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos (CPPP) había determinado validar los registros a las cuatro organizaciones para constituirse en partidos políticos, pero el grupo de Taddei finalmente ejerció su mayoría de seis votos para anular los registros de Que Siga la Democracia, organización satélite de Morena y de México Tiene Vida, un grupo conservador nacido en Nuevo León, que buscaba impulsar una agenda en contra del aborto.
Con Somos México, el grupo detrás de las protestas conocidas como “marea rosa” –incluyendo el empresario Claudio X. González Guajardo, el expresidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello o el exsenador Emilio Álvarez Icaza– podrá contar con recursos públicos y espacios para constituirse como una voz opositora a Morena, mientras que con la creación de PAZ vuelve el grupo de evangélicos del ahora extinto Partido Encuentro Social, encabezado por el diputado morenista Hugo Éric Flores, un aliado del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Aunque el INE parecía encarrerado para validar los cuatro registros, la consejera Frida Denisse Gómez Puga, una de las tres nuevas integrantes del Consejo General, nombrada por la mayoría legislativa encabezada por Morena, presentó reservas contra los registros de México Tiene Vida y Que Siga la Democracia, y explicó que, en su opinión, las irregularidades detectadas durante los procesos de afiliación eran suficientes para rechazar su constitución en partido político.