Y todo indica que el petróleo derramado en el Golfo de México era petróleo que el gobierno de la 4T pretendió esconder entre la ayuda humanitaria destinada a Cuba.
Por eso tanto sigilo…
Por eso tanto silencio y versiones encontradas.
Que si unas gotitas, que si una chapopotera, que si un barco fantasma.
Y resulta que a nadie se le ocurrió seguir el rastro del derrame hacia el mar adentro.
La gran y misericordiosa relatoría de la 4T choca irremediablemente con la realidad:
1.- Están empecinados en salvar al régimen asesino de Cuba, aunque para ello se le pongan de pechito a Trump.
2.- Son tan maletas que hasta sus perversidades los arrollan y se vuelven contra ellos.
El tema es que en México nada pasa… pero los gringos tienen cada vez nuevos elementos para darnos una friega de perro bailarín.
Qué tan valioso es lo que esconden en Cuba, que se arriesgan al enojo de Trump…
¡Qué será!