Zar antidrogas de EU declara que el gobierno está “haciendo ahora mismo” una labor de apuntar a políticos mexicanos que trabajan de la mano con las organizaciones del crimen organizado, y de conseguir órdenes de aprehensión contra ellos
Washington a 15 de junio del 2026.- Sara Carter, la zar antidrogas del presidente estadunidense Donald Trump, insistió en que el gobierno de Estados Unidos busca desmantelar las estructuras de los grupos criminales de México, “incluyendo a aquellos dentro del gobierno que se han vendido a los cárteles”.
Con esta declaración, ofrecida al programa America Thought Leaders –“líderes duros de Estados Unidos”–, Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP) indicó que el gobierno de Donald Trump está “haciendo ahora mismo” una labor de apuntar a políticos mexicanos que trabajan de la mano con las organizaciones del crimen organizado, y de conseguir órdenes de aprehensión contra ellos.
“Y por cierto, ahora mismo, ya saben, estamos atacando a la gente de Sinaloa, a todos los funcionarios del gobierno que forman parte del clan Culiacán, que han protegido al Cártel de Sinaloa, a Los Chapitos y a Los Mayitos y a toda la operación de Joaquín Guzmán. Podemos hacerlo porque el gobierno mexicano, como muchos gobiernos de nuestro hemisferio, sabe que el presidente Trump cumple su palabra, sin duda alguna. Si él dijera: ‘vamos por ustedes, si no cooperan los vamos a atacar y se van a arrepentir’”.
Aunque no mencionó a personas por sus nombres, Carter se refirió de manera evidente a Rubén Rocha Moya, el gobernador de Sinaloa con licencia por Morena, al que la justicia de Estados Unidos acusa de estar coludido con la rama del cartel de Sinaloa dirigida por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. El acta de imputación también incluye a nueve políticos y funcionarios del círculo de Rocha.
Las declaraciones de Carter surgen en medio del estira y afloje entre los gobiernos de Claudia Sheinbaum Pardo y el de Donald Trump en materia de combate a los grupos criminales, marcado por las felicidades de la administración de Estados Unidos hacia el gobierno mexicano por su “cooperación” en el arresto de actores criminales, y de críticas por la supuesta protección otorgada a los políticos que trabajan con los grupos de la delincuencia organizada.
Entre sus formas de presionar a México para atacar a las estructuras políticas criminales, el gobierno de Trump ha retirado las visas a decenas de funcionarios y políticos, incluyendo figuras de Morena, y tendría preparadas nuevas actas de imputación contra gobernadores en función y otros altos funcionarios del gobierno de Sheinbaum.