El próximo 3 de noviembre entra en vigor la disposición de la Secretaría de Educación Pública de no permitir el uso de teléfonos inteligentes en las aulas de primaria y secundaria, uniéndose así a la tendencia de otros países de prohibir el celular en las escuelas.
La propuesta nace con un fin correcto, evitar que en las aulas se distraigan los alumnos con las redes sociales y que en el descanso, convivan socialmente con sus compañeras y compañeros, en lugar de que estén ensimismados revisando sus aparatos celulares.
La idea es buena, pero la ejecución no tanto.
En un mundo altamente tecnologizado, digitalizado, en donde la inteligencia artificial, que avanza a pasos agigantados y toma una fuerza sorprendente, dejar a la tecnología fuera del aula no parece la mejor opción.
La Secretaría de Educación Pública quizás debería iniciar una etapa intensiva de capacitación digital para las maestras y maestros de México; porque corremos el riesgo de quedar rezagados como país en la carrera por la inteligencia artificial y la tecnología digital en general, y el futuro, mejor dicho el presente, ya está determinado por la herramientas digitales que están a nuestra disposición; pero si no aprendemos a usarlas correctamente, si solo usamos el teléfono inteligente para ver videos en redes sociales, estaremos desaprovechando la tecnología.
Por eso creo que más que erradicar de las aulas los aparatos celulares, debemos enseñar a los alumnos a obtener provecho de estas herramientas.
Los países europeos que han tomado esa decisión, lo hicieron después de invertir en equipamiento tecnológico a los planteles educativos; es decir, no utilizan los celulares, pero alumnos y docentes tienen a su disposición la mejor tecnología en sus aulas.
En México, vale la pena preguntarnos, ¿cuántas escuelas tienen acceso a internet en las aulas? ¿cuántas tienen electricidad? cuántas tienen maestras y maestros capacitados en el uso de tecnologías digitales?
Los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana contienen códigos QR que los alumnos deben abrir para los estudiantes complementen estudiar la información escolar.
¿Cómo lo harán sin los celulares?
Insisto, en los países donde ya implementaron esta medida primero invirtieron en sus centros escolares; pero en México, la tendencia es reducir la inversión en todos los rubros, incluido el de educación, para distribuir dinero a través de los programas sociales.
Corea de Sur, Japón y Singapur están educando en sus escuelas para utilizar la inteligencia artificial a fin de obtener provecho en cualquier tipo de investigaciones.
Los alumnos lo utilizan todo el tiempo, pero no para ver videos o chatear.
En alguna ocasión el Secretario de Educación comentó que en algunos estados ya se aplicaba esta medida antes de decretarla como obligatoria a partir de noviembre.
Sería muy interesante conocer las opiniones de los maestros de esas entidades.
La terca realidad nos dirá dentro de algunos años si esta medida fue benéfica o nos retrasó varias décadas en el desarrollo de la inteligencia artificial y las tecnologías de la información.





















