MoReNa se parece mucho al viejo PRI, autoritario y criminal.
El problema es que su Presidente de la República tiene muchos de los vicios de los viejos priístas, pero le falta el gen de la imposición… no sabe imponerse.
Hecha en las filas del porrismo, de los fósiles universitarios, buenos para generar conflictos y malos para resolver, es incapaz de imponer su voluntad porque ella viene de los grupos en los que mayoría mandaba.
Y ahora, en que el morenismo espera a que ella tome decisiones, ella simplemente no puede.
No impone candidatos ni candidatas…
Le tiran iniciativas… la desafían los hijos del Vejete Ladrón.
No impone disciplina en su partido, porque no siente la calidad moral para hacerlo.
Ordenó que no hubiera reelección entre funcionarios electos de MoReNa, ¿y qué cree usted? ¡Habrá reelección!
Exigió eliminar el nepotismo… ¡y habrá nepotismo y herencia política!
Queda en claro que la señora no manda.
Y tampoco impone.
Así que alguien deberá decirle que cuide su imagen y deje de retar a los que sí saben/
Porque ya da pena.


















