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Crece la inconformidad social en Europa: protestas masivas por educación, vivienda y costo de vida

Crece la inconformidad social en Europa: protestas masivas por educación, vivienda y costo de vida
  • Publishedoctubre 18, 2026

Redacción//Especial

Una creciente ola de descontento social se extiende por Europa, donde miles de personas han salido a las calles durante las últimas semanas para exigir mejoras en educación, vivienda, condiciones económicas y mayor atención a problemáticas sociales. Francia, Italia, España y Albania encabezan una serie de movilizaciones que reflejan el malestar de amplios sectores de la población ante el aumento del costo de vida y la percepción de una respuesta insuficiente por parte de las autoridades.

En Francia, las protestas comenzaron a mediados de septiembre con estudiantes de secundaria que denunciaron la falta de profesores, la saturación de las aulas y el deterioro de la infraestructura educativa. Lo que inició como una reivindicación estudiantil derivó rápidamente en un movimiento de alcance nacional que también cuestiona la desigualdad social y los niveles de gasto público.

Las movilizaciones han provocado el cierre o bloqueo de numerosos planteles educativos y, en algunos casos, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Durante el fin de semana, miles de manifestantes, entre estudiantes, sindicalistas y miembros vinculados al movimiento de los Chalecos Amarillos, volvieron a tomar las calles para protestar contra el encarecimiento de la vida y el deterioro del modelo social francés.

En Italia, miles de estudiantes participaron el pasado 16 de octubre en la jornada denominada “El día de no-Meloni”, una movilización dirigida contra las políticas del gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni. Los manifestantes exigieron mejores condiciones para el sistema educativo, rechazaron el aumento del costo de vida y criticaron medidas que restringen el acceso de estudiantes extranjeros.

Bajo la consigna “Dinero para las escuelas, no para la guerra”, los participantes también expresaron su rechazo al aumento del gasto militar. Los organizadores advirtieron que, de no atenderse sus demandas, el país podría enfrentar escenarios de conflictividad similares a los observados en Francia.

Mientras tanto, en España, la indignación social se concentró en torno al caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años desalojada de la vivienda en la que residió durante más de siete décadas y que falleció sin poder regresar a su hogar. El caso se convirtió en símbolo de la crisis de vivienda que enfrenta el país.

Las protestas comenzaron frente al inmueble del que fue desalojada y posteriormente se extendieron a puntos emblemáticos de Madrid, como la Puerta del Sol y las inmediaciones del Congreso, además de replicarse en ciudades como Barcelona, Valencia, Sevilla y La Coruña. Organizaciones de inquilinos han convertido el lema “Ni una Maricarmen más” en una bandera para exigir políticas que garanticen el acceso a una vivienda digna.

Por su parte, en Albania, las manifestaciones estudiantiles iniciadas por reclamos relacionados con el costo de la educación y las condiciones universitarias evolucionaron hacia un movimiento más amplio contra la corrupción, la desigualdad y la falta de oportunidades laborales.

Miles de estudiantes se movilizaron en Tirana, protagonizando algunos de los episodios más tensos de la actual ola de protestas en Europa. Las manifestaciones derivaron en enfrentamientos con la policía e incendios provocados, incluido un ataque contra instalaciones del Ministerio de Educación. Los participantes aseguran que mantendrán la presión sobre el gobierno hasta lograr cambios estructurales.

Aunque las causas específicas varían de un país a otro, las movilizaciones comparten un denominador común: la creciente frustración ciudadana frente a problemas económicos y sociales que, para muchos europeos, han dejado de recibir respuestas efectivas por parte de sus gobiernos. La amplitud de las protestas y su persistencia sugieren que el malestar social podría seguir marcando la agenda política del continente en los próximos meses.