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Drones de guerra de Ucrania equipados con fibra óptica llegan al crimen organizado en México

Drones de guerra de Ucrania equipados con fibra óptica llegan al crimen organizado en México
  • Publishedoctubre 18, 2026

La tecnología utilizada en el conflicto entre Rusia y Ucrania comienza a aparecer en investigaciones contra grupos criminales mexicanos, tras recientes decomisos realizados en Sinaloa.

Redacción//Especial

La aparición de drones controlados mediante fibra óptica en aseguramientos realizados por las Fuerzas Armadas en Sinaloa ha encendido las alertas sobre la posible incorporación de nuevas tecnologías por parte del crimen organizado en México.

Durante octubre, elementos del Ejército Mexicano decomisaron material relacionado con este tipo de aeronaves no tripuladas, una tecnología que ganó notoriedad durante la guerra entre Rusia y Ucrania por su capacidad para evadir sistemas de interferencia electrónica.

De acuerdo con información del Gabinete de Seguridad, el 5 de octubre fueron asegurados en el municipio de El Rosario 15 drones, 15 controles, 15 rollos de cable de fibra óptica para drones y 14 baterías, además de armamento y 42 artefactos explosivos improvisados. Días después, un segundo operativo permitió el hallazgo de 48 drones, 64 baterías y 44 rollos de fibra óptica, junto con cartuchos y equipo táctico.

Sin embargo, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aclaró que el material localizado no correspondía a drones plenamente operativos. El titular de la dependencia, Ricardo Trevilla Trejo, explicó que se trataba principalmente de componentes destinados al ensamblaje de aeronaves y que no se encontraron mecanismos adaptados para lanzar explosivos.

Asimismo, las autoridades señalaron que no fue posible determinar a qué organización criminal pertenecía el equipo decomisado, pese a que en la entidad mantienen presencia las facciones conocidas como “Los Mayos” y “Los Chapos”.

¿Por qué son diferentes?

Los drones FPV (First Person View) suelen operar mediante señales de radio enviadas por un piloto remoto. No obstante, estas comunicaciones pueden ser bloqueadas por equipos de guerra electrónica diseñados para interferir o cortar la conexión entre el operador y la aeronave.

Los modelos controlados por fibra óptica funcionan de manera distinta. En lugar de depender de señales inalámbricas, mantienen una conexión física con el operador mediante un cable que se desenrolla durante el vuelo. Esta característica dificulta que los inhibidores de frecuencia interrumpan las órdenes enviadas al aparato.

La tecnología adquirió relevancia en el conflicto entre Rusia y Ucrania, donde ambos países han desarrollado una intensa competencia tecnológica en materia de drones y contramedidas electrónicas. Rusia ha utilizado este tipo de sistemas para realizar ataques y operaciones tácticas capaces de sortear mecanismos de interferencia electrónica.

Adaptación criminal ante los sistemas antidrones

Especialistas advierten que el interés de grupos criminales por esta tecnología responde a una lógica similar a la observada en escenarios de guerra convencional. A medida que autoridades y organizaciones delictivas incorporan inhibidores y sistemas antidrones, también surge la necesidad de desarrollar mecanismos para evadir esas defensas.

Diversos análisis internacionales han señalado que los cárteles mexicanos han comenzado a experimentar con drones conectados mediante fibra óptica, cuya principal ventaja es precisamente la resistencia frente a medidas de interferencia electrónica.

No obstante, los expertos subrayan que estos sistemas también presentan limitaciones importantes. El cable puede romperse, enredarse o quedar atrapado durante el vuelo, reduciendo la maniobrabilidad y el alcance operativo en comparación con drones convencionales.

Una capacidad aún en desarrollo

Hasta ahora, la información disponible sugiere que los grupos criminales mexicanos se encuentran en una etapa inicial de experimentación con esta tecnología. La propia Sedena ha señalado que las organizaciones delictivas suelen adquirir drones comerciales para posteriormente modificarlos según sus necesidades operativas.

Por ello, los decomisos registrados en Sinaloa no significan que los cárteles hayan alcanzado capacidades comparables a las empleadas por ejércitos en conflictos internacionales. Sin embargo, sí evidencian un creciente interés por adoptar innovaciones surgidas en escenarios de guerra moderna.

La evolución de los drones de fibra óptica muestra cómo tecnologías desarrolladas para responder a desafíos militares pueden terminar trasladándose a contextos completamente distintos. En México, su aparición en decomisos recientes representa una señal de que el crimen organizado busca adaptarse a una nueva generación de sistemas antidrones y sofisticar sus capacidades operativas.