EL COBRO DE PISO EN LINARES se había mantenido en límites muy bajos, casi imperceptibles.
De hecho, lo llevaban a cabo elementos policíacos en contra de dueños de depósitos y cantinas.
Lo nuevo es que ahora hay abarroteras y gente de los mercados que abastecen a las tiendas, a quienes les cayeron unos hediondos que primero dicen ser del Noreste y últimamente, del Golfo.
Lo más seguro es que de ninguno de los dos.
PERO EL MUNICIPIO EMPEORA en materia de seguridad.
La administración municipal parece cómplice porque no acepta denuncias.
La estatal ya no aparece.
Nunca antes Linares estuvo en condiciones como las actuales.