Pese a las manifestaciones y las presiones, Claudia Sheinbaum descarta dudas sobre la permanencia del director al frente del Instituto
Ciudad de México a 19 de octubre del 2026.- La permanencia de Zoé Robledo al frente del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no está en duda, “se tiene que resolver” el conflicto en el sector salud, sentenció la presidenta Claudia Sheinbaum, quien apunta una parte del origen del problema a los sistemas burocráticos para reportar alguna deficiencia o falta de medicamento.
Previamente la mandataria federal afirmó que “por el momento” Robledo Aburto seguiría en el cargo porque tiene que hacer una nueva propuesta de salario para los trabajadores.
“En este momento no está en duda la permanencia de Zoé. Tiene que resolverse. Ahora estamos mejor que antes no estamos como en la época de Mikel Arriola en el IMSS”.
El funcionario deberá mejorar la propuesta salarial que se hizo en un inicio de 5.1% en una parte al tabulador y otra parte un ingreso adicional que tienen todos los trabajadores. Expuso que en un inicio esta propuesta se aprobó en un congreso del Sindicato, pero con las movilizaciones de acordó llevarlo a consulta, donde la propuesta fue rechazada
También incluyeron las áreas donde hay “retos,” y debe haber “mejoras” relacionadas en la operación del IMSS, aunque tampoco se podría hacer una propuesta que no vaya acorde a los recursos que tiene en Seguro Social, “porque pues hay temas que por recursos económicos no se pueden proponer, hay que ser responsable con el recurso público”.
Con los recorridos que ahora hace la presidenta, expuso, se dio cuenta que “pasa algo en el gobierno que hay que ser muy francos y es que el gobierno de México funciona con un esquema administrativo y burocrático de hace 40 años con oficios” y por ejemplo cuando un centro de salud no tiene un medicamento o les debe llegar más, “no hay una plataforma electrónica donde le diga a las áreas correspondientes: ‘mándame más de este medicamento’, es correo electrónico. Luego tiene que llevarse el tiempo, un médico, director de un hospital o de un centro de salud de ir de Chetumal a Cancún; en Sonora; en Baja California con las distancias.

Por eso es que ha insistido en modernizar y digitalizar todos los procesos. “El IMSS avanzado en algo de esto, pero requiere todavía más modernización y ahí tiene que contribuir también los trabajadores y también el sindicato porque lo primero que tiene que tener una institución de salud en mente es la salud de la gente y la atención a la gente”.
Al consultarle si el IMSS Bienestar también tiene carencias que se deban resolver, dijo que más que un problema de compra de medicamentos, el problema está en cómo se resuelve internamente.
Reveló que una vez que se presentó un problema entre un subsecretario y un director general, dijo que le enviaran un reporte y le llegó un gran expediente de oficios, “porque como todo se audita y las auditorías tienen que ver con los oficios pues todo se pueden por escrito, pues sí pero también se puede auditar una plataforma y los mensajes a través de una plataforma”.
Añadió que como servidora pública busca “entender qué es lo que está pasando para ir a resolverlo y no vamos a contratar una empresa para resolver, no. Lo vamos a hacer con ingenieros mexicanos, con jóvenes, acabados de salir del Tecnológico Nacional de México”.
La presidenta aseguró que “con esto vamos a resolver el problema de cómo funcionan los almacenes que se automatice todo que todo sea digital si no puede ser que en la era de inteligencia artificial, no tengamos esquemas eficientes de operación del gobierno y la medida que sean más eficientes, pues vamos a atender mejor a la gente y vamos a resolver los problemas”.
También habrá una reunión con la Secretaría de Hacienda porque, aunque los recursos son del IMSS, también tiene que participar en las finanzas públicas en general.
Cuando habló de tiempos anteriores aseguró que “la verdad que todo se privatizaba y costaba miles de millones de pesos”, aunque que no pudo recordar quién estaba al frente del IMSS en el tiempo de Felipe Calderón.
Y aunque admitió que nadie puede decir que todo está perfecto, lo público “tiene que ser excelente”, pero no para gastar en corruptelas “del pasado” ni ineficiencias.