Pide Waldo intervención de la Federación ante contaminación que ya afecta a niñas y niños de CENDIs en Nuevo León
El senador advirtió que la crisis ambiental en el área metropolitana de Monterrey ya no puede seguir tratándose como un asunto administrativo, luego de que se diera a conocer la presencia de plomo en la sangre de niñas y niños de Cendis.
Ante lo que calificó como una muestra grave de la falta de respuesta del Gobierno del Estado frente a la crisis ambiental, el senador Waldo Fernández hizo un llamado urgente a la Federación para intervenir y atender de fondo el problema de contaminación que atraviesa Nuevo León.
La situación en el área metropolitana de Monterrey se volvió aún más alarmante tras la difusión de un estudio que establece que niñas y niños que estudian en Centros de Desarrollo Infantil (Cendis) presentan índices de plomo en la sangre, lo que convierte esta crisis en un asunto de salud pública que no puede seguir administrándose con indiferencia.
“La salud de las familias no es negociable. No podemos normalizar que niñas y niños estén creciendo en un entorno que pone en riesgo su desarrollo. Cuando la contaminación ya llega a la sangre de los menores, el problema dejó de ser ambiental para convertirse en una emergencia de salud pública”, afirmó Waldo Fernández.
A la crisis ambiental se suma la controversia por el llamado ‘Impuesto Verde’. La absoluta opacidad en el manejo de los recursos recaudados impide conocer el destino de millones de pesos, lo que ha generado la percepción de que este gravamen no cumple un fin ecológico, sino que funciona como una licencia para contaminar.
El legislador señaló que desde 2024 ha exigido la construcción de un plan ambiental serio para enfrentar la contaminación del aire en Nuevo León, pero hasta ahora no existe una estrategia eficaz que proteja de verdad a la población y, en especial, a la niñez.
Por ello, insistió en que es necesaria la intervención de la Federación para establecer un plan integral que no busque solo administrar la crisis, sino atenderla con acciones concretas, vigilancia efectiva y responsabilidad institucional, poniendo por delante la salud pública y el derecho de las familias a vivir en un entorno seguro.
Waldo Fernández subrayó que los focos rojos se concentran en el cinturón industrial y periférico del estado, particularmente en municipios como Apodaca, Escobedo, San Nicolás y la zona norponiente de Monterrey, donde desde hace tiempo se han acumulado alertas por deterioro ambiental.
De acuerdo con el estudio, algunos menores presentan niveles de plomo que van de los 5 a los 37 microgramos por decilitro de sangre, y los casos con mayor presencia del contaminante se ubican en Cendis de Apodaca, Escobedo, San Nicolás y el norponiente de Monterrey.
“El Estado ya tuvo tiempo de reaccionar y no lo hizo con la seriedad que esta crisis exige. Hoy lo que toca es actuar con firmeza, con coordinación y con un solo criterio: proteger la salud de las niñas y los niños de Nuevo León”, concluyó Waldo Fernández.