Este gobierno oscurantista ha logrado en cinco años, devolvernos a los lejanos tiempos de los apagones.
En 1979, el gobierno de López Portillo descubrió que no había suficiente oferta de energía eléctrica para suministrar a toda la población.
Entonces se programaron aquellos famosos apagones.
A todos nos avisaban el día en que a las 9 de la noche se iba la luz, para regresar a las seis de la mañana.
Penumbras programadas.
Veintisiete años después, gracias a las reformas de López Obrador y su Congreso, no hay energía suficiente para todo el país.
Pero estos inútiles de la 4T, ni para administrar la miseria sirven.
Llega el apagón a media novela… cuando bajas escaleras… cuando calientas la cena en el micro…
México a oscuras, gracias a López y gracias a Claudia la científica.
Alguien se queda sin el oxígeno de la maquinita… alguien pierde su valiosa insulina… algún bebé no tendrá la leche tibia…
Pero no se preocupe, en Palacio Nacional hay suficiente luz… en las habitaciones, claro, porque en el intelecto mandan las penumbras.



















