El compadre aquel llega a la cárcel municipal y pregunta por un detenido…
«Güenas, güenas… Ando preguntando por mi compadre Agapito Aguado…»
El comisario de turno escucha aquello y no se aguanta la risa, de plano se carcajea…
«¿¿Pito Aguado?… ¡Jajajajaja!… ¡Aynomams!… ¡Pito Aguado!»
El comadre se alisa el bigote y escupe por un lado, luego le dice al comisario…
«¡Verdagüena que es cosa de risa!… Mi compadre es Pito Aguado… ¡Y usté lo tiene adentro!»
El entrenador de Japón está desesperado porque ya está por arrancar su partido en el Mundial y nada que aparece su centro delantero.
Su asistente le pregunta…
«Honolable señol Kaeda… ¿No será conveniente partir rumbo al estadio para no perder por insistencia?»
«No lo sé… Porque sin él estamos perdidos y da lo mismo perder en el campo que fuera de él».
«Pero debemos luchar honolable entlenadol… ¡Luchal como guelelos!»
«Estoy de acuerdo… ¡Pelo ese puñetas tlai las llaves del autobús!.. si no llega estamos perdidos!