A estas alturas del partido, el agua está revuelta.
Los viejos pescadores alistan los sedales.
Los gringos pegan un día sí y el otro también.
La señora Presidente contesta cada vez más insegura.
El Congreso le batea su tema de Revocación de Mandato y la segunda parte de la Reforma Judicial hasta el 2028.
Quizá para entonces, solo quizá, ya no tenga el poder absoluto en el Congreso.
Quizá para entonces sean los pescadores, quienes alistan los sedales, los que controlen el legislativo.
Quizá para entonces, la Presidente ya no pueda garantizar su permanencia en un ejercicio revocatorio.
Quizá para entonces sea un Congreso distinto el que tuviera que nombrar a un mandatario de relevo.
Sí… el agua está revuelta.