Esta derrota del fútbol mexicano tendría sentido si Donald Trump hubiese aprovechado que todo México estaba distraído, para entrar y llevarse a los narcopolíticos morenistas.
En serio… El trueque sería fantástico.
Si no fuese así, es otro episodio estéril del jugamos como nunca y perdimos como siempre.
Por favor mister Orange, aún hay tiempo… haga que valga la pena.