Si un diputado local de MORENA en Guerrero recibe una oferta por 50 mil pesos al mes, a cambio de apoyar con sus votos iniciativas que convienen a los cárteles, ¿Qué cree que haría?
No, no… excluya usted el miedo como un factor para decidir.
Es cierto que los criminales amenazan, pero a los únicos que les cumplen sus amenazas son a quienes les agarraron dinero y luego jugaron en contra.
Nadie te obliga a que agarres… pero si agarras te obligas a obedecer.
Entonces, si no es el miedo, ¿Por qué un gran porcentaje de diputados morenistas de todo el país caen bajo el peso del dinero fácil?
Muy sencillo…
Porque ven a sus homólogos federales hinchados de billete.
Ven a Noroña en una casa de 12 millones de pesos… ven a Pedro Haces que organiza fiestas-bacanal en España.
Ven las camionetas y las propiedades de Guadalupe Taddei… ven la manera en que vive su ex dirigente nacional Luisa María Alcalde.
Así, en Michoacán, en Guerrero, en Sonora, en Sinaloa… en todos lados donde gobierna MORENA, y en donde no, también, los diputados locales toman partido no por su ideología, sino por sus necesidades.
No le puedes exigir honestidad e integridad a los compañeros de «lucha», cuando esos compañeros ven los dispendios de quienes se mueven en un nivel superior jerárquicamente.
Si de robar se trata… ¡robemos todos!, parece el lema de esta generación morenista.
Y entonces, muertos los ideales… ¡Que viva el Chuchuluco!